La adopción de un plan de mitigación de gases de efecto invernadero (GEI) en la InterCement y la definición de metas de reducción forman parte de las acciones del Grupo Camargo Corrêa para hacer efectivo los compromisos firmados en su Agenda Climática, como la realización de inventarios periódicos de emisiones, la búsqueda continua de la reducción de emisiones y la divulgación de sus resultados.

Desde la realización del primer inventario, en el 2007, las informaciones sobre el consumo de combustibles en las diversas operaciones de InterCement (cemento, hormigón, agregados, ferrovías y preparación de combustibles alternativos) son registradas en una base de datos y auditadas por consultores externos independientes, además de haber seguimientos de los marcos normativos y de nuevas tecnologías de reducción de GEI.

Datos con los primeros resultados de estas acciones ya fueron presentados en fórums como Rio+20, para entidades gubernamentales, como Cetesb, y a clientes del Grupo. Uno de los números más significativos es la baja pegada de carbono de la producción brasileña de cemento, 601kg de CO2 por tonelada producida, siendo que el impacto de InterCement es aún menor, 531kg de CO2 por tonelada, 23% inferior a la media global, de 653kg CO2/t.

La participación de profesionales de todas las áreas también es fundamental para el proseguimiento adecuado del plan. Para que todos tengan acceso a los datos y estén involucrados en la implementación de la Gestión de Carbono, fueron realizados más de 50 eventos de capacitación del público interno entre 2009 y 2011.

Entre los resultados en el desempeño económico de la empresa está la adopción de combustibles alternativos a los insumos fósiles utilizados para la alimentación de los hornos. Entre 2007, en lo referente al uso de combustibles alternativos fue de 4%, hasta el 2011, cuando ese índice alcanzó el 10%, InterCement dejó de quemar más de 30.000 toneladas de coque de petróleo.